Esta semana hemos participado en el acto Cajal y Castrillón: ciencia y legado, un acto muy especial organizado por el Instituto de Neurociencias de la Universidad de Oviedo (INEUROPA) y el Ayuntamiento de Castrillón, dedicado a recordar la figura de Santiago Ramón y Cajal, coincidiendo con una fecha histórica: se cumplen 120 años desde que recibió el Premio Nobel de Medicina y Fisiología.
Bajo el título “Cajal y Castrillón: Ciencia y legado”, el encuentro reunió a especialistas y público en torno a la ciencia, la historia y la divulgación, poniendo en valor no solo la figura de Cajal, sino también su vínculo con el territorio y su impacto duradero en la investigación científica.

Un encuentro para entender la ciencia desde múltiples miradas
El acto fue inaugurado por la Dra. Ana Coto, directora del Instituto de Investigación, quien dio paso a la intervención del Dr. Juan José Martínez Jambrina, que destacó la curiosa y poco conocida vinculación de Santiago Ramón y Cajal con Salinas, localidad donde el científico pasó varios veranos.
La ponencia central corrió a cargo de la Dra. Cristina Nombela Otero, quien acercó al público el legado de los discípulos de Cajal, poniendo un énfasis especial en sus discípulas, tantas veces invisibilizadas en la historia de la ciencia y en el relato tradicional de la trayectoria del propio Cajal.
Cajal más allá del laboratorio
La jornada continuó con la intervención de José Antonio Vega, quien abordó la figura de Ramón y Cajal no solo como científico excepcional, sino también como humanista, subrayando la dimensión cultural y social de su pensamiento.
El acto fue clausurado por Nuria González Nuevo, secretaria del Ayuntamiento de Castrillón, cerrando un homenaje que sirvió para recordar que la ciencia también es memoria, territorio y legado compartido.
Más información sobre la figura de Santiago Ramón y Cajal puede consultarse en la web del Instituto Cajal del CSIC.

